lunes, 3 de junio de 2013

Lunes. otra vez.

Hola. ¿Cómo estás? Espero que mejor que yo, al menos...
Quiero preguntarte si alguna vez te sentiste tan mal que no quisiste hacer nada, tan sólo llorar, estar tirado en la cama y desear dormir tanto hasta que duela, incluso, hasta no despertar.
Quiero preguntarte si alguna vez sentiste que el mundo estaba en tu contra, como si las cosas que te rodean parecieran haberse alineado y congeniado para hacer de tu vida un infierno crudo.
Decime, ¿alguna vez te sentiste así?
En este momento, me gustaría que me dieras un abrazo.
Sí, ya sé que no nos conocemos, pero no sabés lo bien que me haría sentir tu calor. La fuerza que empleás para dar sencillamente un abrazo. Sentir que mi piel ardiente toca un cuerpo frío, y trata de estabilizarse antes de la explosión.
Siento que he colapsado mentalmente (otra vez).
Sea donde fuera que te encontrás, ojalá pienses en mi. Tan sólo te pido un segundo de tu tiempo.

Gracias por el sostén de tu hombro. Mis lágrimas corren en vano, pero no sentirse solo cambia la perspectiva de mi vida.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario